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Entre los cursos de redacción
corporativa más demandados por las empresas se destacan
aquellos que apuntan a mejorar la escritura en el correo
electrónico
Confusos. Telegráficos. Muy
extensos. Confianzudos. Esos son sólo algunos de los pecados
que los textos de e-mail que salgan del servidor de una
empresa no deben cometer. La buena redacción corporativa es
necesaria en todo texto que represente a una organización
-desde house organs hasta pliegos de licitación-, pero al
ser hoy el soporte más popular, el correo electrónico
demanda especial atención.
Cada vez más las empresas relacionan la eficiencia laboral y
el éxito de los negocios con la manera en que los empleados
se expresan. Así, los cursos de escritura corporativa
avanzan lento, pero de manera firme, en las agendas de
capacitación de Recursos Humanos.
Las clases de redacción para asistentes ejecutivas no son
recientes. La novedad reside en entender que estas
habilidades son necesarias para toda la organización. La
fuerza de ventas y todo el que tenga contacto con el cliente
son targets a los que primero apuntan las empresas. Quien
usa terminología técnica -como abogados y profesionales de
tecnología informática- también es un grupo que necesita
mejorar su comunicación escrita, fundamentalmente para
hacerla comprensible a quienes no comparten su léxico.
Perfil propio
"El mail es un soporte con características propias, que está
entre lo oral y lo escrito. Se usa tanto para invitar a un
compañero a tomar un café como para mandar un informe final
que llevó dos años de trabajo. A las empresas les preocupa
que se use bien y que tenga el nivel de formalidad que
necesita según el tipo de texto", explica María Masquelet,
periodista que dicta cursos sobre redacción corporativa y
relaciones con la prensa.
Un inconveniente común es errar el registro que el e-mail
debe tener. Para evitarlo es necesario tener en claro quién
es el lector. "Los más jóvenes son los que tienen más
problemas en ese sentido porque son los menos acostumbrados
al mundo corporativo. A un directivo que tiene poco tiempo
deben mandarle un texto corto y, en caso de que estén
pidiendo algo, no debe parecer que están dando una orden",
ejemplifica Gisela Galimi, que junto con Analía Alcón
dirigen una consultora de escritura corporativa.
Por su parte, Silvina Scheiner, especialista en redacción
corporativa, advierte que el mail no soporta la ironía ni
chistes porque puede generar malos entendidos. "Pueden darse
situaciones de poca cortesía. Y, además, se pierde tiempo",
agrega.
Otro error común es escribir muy rápido y teclear Enviar sin
releer. El texto del mail no suele planificarse lo
suficiente. La velocidad de la herramienta a veces se
contagia al emisor, con consecuencias negativas.
Mucha gente siente que hay permiso para hacer más personal
la escritura y pierde la estructura y, con eso, afecta la
capacidad de entendimiento del lector. "La estructura
gramatical existe por algo -advierte Galimi-. Cierta vez un
participante de un curso dijo que usaba puntos suspensivos
al final de una oración porque poner punto final le
resultaba muy terminante. Esto genera confusión."
Talleres intensivos
En el mercado hay cursos de redacción corporativa de entre 6
y 12 horas, repartidas en diferentes jornadas, que brindan
un poco de teoría y mucha práctica con la modalidad de un
taller. Suelen estar adaptados a los textos de la
organización que contrata el servicio. También se ofrece
consultoría de textos corporativos y redacción de
contenidos.
En general, el objetivo de los cursos es generar conciencia
de que los textos que salen de la organización o circulan
dentro de ella son estratégicos. Se brindan herramientas
para planificar la redacción y organizar la información,
técnicas de redacción y consejos para la corrección.
También, formatos para diferentes estilos, como informativo
o argumentativo.
No hay un perfil definido de compañías que los contratan,
pero hay varias grandes o multinacionales que ya
experimentaron con estos servicios en el extranjero. "Las
empresas que tienen oficinas en otras ciudades o países se
preocupan por este tema. La comunicación escrita es
importante para ellas. La forma en que se establecen muchos
vínculos, ya sea con superiores, pares o clientes, es
generalmente por escrito. Una mala comunicación puede hacer
fracasar esa relación", explica Masquelet.
Los expertos recomiendan que los cursos no mezclen
diferentes jerarquías de la organización. Los talleres
permiten tomar ejemplos ajenos de las prácticas buenas y
malas. Un gerente que tiene errores de sintaxis no pierde su
capacidad de decisión y liderazgo, pero puede ver herida su
autoridad ante algunos miembros del equipo.
"Damos autonomía para la escritura. No queremos que un
participante se vaya con una carta modelo y la copie, sino
que pueda analizar la situación hasta decidir cuál es el
mejor modelo por aplicar en cada circunstancia", explica
Galimi. Además, agrega que para que el participante valore
lo aprendido es fundamental que lo aplique inmediatamente.
Las expertas consultadas coinciden en que si la gente se
comunica bien puede mejorar el clima laboral interno.
También se beneficia el trabajo en equipo, porque la
comunicación fluye de manera clara. Y, en cuanto a lo
comercial, el mejor vínculo con los clientes juega a favor
del negocio.
Marilina Esquivel
Entre la prevención y la buena imagen
Coca Cola Femsa usa un modelo de gestión por competencias
que incluye la comunicación en general y la escrita. Como
una acción que promueve una mejora en esta habilidad, la
embotelladora contrató un curso de redacción corporativa
eficaz a cargo de Silvina Scheiner.
Según comentan en la firma, el objetivo fue nivelar, y el
próximo paso será poner el foco en las comunicaciones vía
e-mail.
"Las poblaciones nuevas tienen deficiencias en la redacción
escrita. Y también hay deformaciones corporativas, como el
excesivo uso de mayúsculas", explica. "Nuestro objetivo era
poner el tema sobre la mesa, y se nota que la gente está más
pendiente", aseguran desde la empresa.
Desde hace tres años la consultora Deloitte creó una escuela
de negocios interna para los nuevos empleados. En ese marco,
Galimi&Alcón dicta un taller de escritura. "Queremos
trabajar desde el inicio de la carrera sobre la importancia
de la comunicación y qué se está diciendo en lo que se
escribe y sale con la firma de la empresa", aclara Natalia
Ruiz, gerente de Capacitación de la consultora para
Argentina y América latina.
El 90% de quienes ingresan en la empresa son jóvenes.
"Trabajamos con ellos a modo de acción preventiva. Algunos
ingresan con vicios propios de la escritura informal que se
usa en las nuevas redes sociales. No se hace una traslación
directa al trabajo, pero preferimos prevenir", agrega Ruiz.
En el caso de la consultora de Recursos Humanos Belise Group,
todos los niveles de la organización participaron de un
curso dictado por Masquelet. "La comunicación, en particular
la escrita, es una competencia central en el desarrollo de
nuestro negocio. Mucho de lo que hacemos tiene que ver con
comunicarle al cliente ideas, conclusiones y conceptos. Y
éstos serán tan buenos como la forma en que los
comuniquemos", dice Ezequiel Conesa, socio de la empresa. Y
añade: "Cuando llega una propuesta mal escrita me queda una
mala impresión aunque el contenido sea bueno".
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